miércoles, 24 de agosto de 2016

Bailando en una pista de baloncesto

De vez en cuando, nos da por bailar fuera de clase.

Aquí estamos al norte de la laguna de la Colonia Santa Inés.


lunes, 22 de agosto de 2016

Los asesinos carnivoros

¡Temblad cuando los vegetarienses tomen las armas!

sábado, 20 de agosto de 2016

El tatuaje del pulpo

Debo ser de los pocos a los que le gustan los tatuajes de pulpos.


Aaron Cancino and Camel are sons of bitch

You Aaron Cancino from RJ Reynolds Tobacco Company, Camel, are sons of bitch.

Your employees, too.

Fucked spammers.

I want you die. Soon if possible.

Sons of bitch.

jueves, 18 de agosto de 2016

Nosotros aparcamos asi

En la palmilla, existe la costumbre de aparcar sobre las aceras.

Los peatones imagino, circularán por la calzada.

Son sus costumbres, y hay que respetarlas.


martes, 16 de agosto de 2016

Tabaquistas hay por todas partes

Por más que se intente acotar zonas específicas donde no molesten.


lunes, 15 de agosto de 2016

Mana y un tal Will Sheppard

Me han borrado un tweet de humor. Decía más o menos algo así:

Anoche Will Sheppard en la Feria de Malaga
¿Maná, maná?
Pa tí, pi tí bi.
¿maná, maná?
Pa ti. Bi ti.
Son sus costumbres y hay que respetarlas.

[No recuerdo exactamente lo que puse, pero si que era un tweet de humor. Una de las seis mil estúpidas chorradas que se me han ocurrido en estos ocho años que llevo en twitter]


Se conoce que habrán reclamado a twitter y alguien de twitter lo ha borrado por los motivos que sean. Cosa que no me gusta lo más mínimo. ¿Quien coño es twitter, ese tal Will Sheppard o maná para decidir lo que yo puedo publicar o lo que no en una cuenta de humor en twitter? Eso sólo lo puede decidir un juez, nadie más.

De las notificaciones, he capturado el tweet:




Todo esto viene porque anoche a unos amigos de un tal Will Sheppard (al que ni dios conoce, por más que haya salido en algo que dice ser una serie de televisión) no les dejaron entrar en la caseta maná de la feria de Málaga.

Maná es de un nota que tiene una docena de baretos y que está muy bien relacionado con los que mandan, pero con los que mandan de verdad, no con cuatro monos del ayuntamiento. Y el de maná tiene a varios gorilas controlando la puerta, que supongo hacen lo mismo que casi en el resto de tugurios de toda España: prohibir la entrada a negros (africanos), moros (de la morería, no de la jarabia) y sudamericanos (sudacas), pero no por una cuestión de racismo como a simple vista podría pensarse, sino por una cuestión de dinero. Como no tienen dinero, no interesan.

No es una cuestión de racismo, sino de pobres y ricos. Como en la vida real, vamos.


Aquí, la versión oficial de maná:

Nadie me ha obligado a publicarla, pero entiendo que lo correcto es oir a ambas partes.
Dicen en el comunicado que como los porteros son negros, no pueden ser racistas. Se ve que no conocieron a mi novia. De ella hablo un poco más abajo.

También que el aforo estaba ya completo. Supongo lo acreditarán en sede judicial, con los vídeos de las cámaras de videovigilancia.



Respecto al racismo, se de lo que hablo. Toda mi vida he sido discriminado por

MOROMIERDA. Tengo pinta de moro. Ni yo ni nadie de mi familia (vaya el burro por delante) hemos estado nunca en la morería. Ni hasta bisabuelos que se recuerde, pero tengo pinta de moro. Los moros estuvieron en Andalucía más de ocho siglos, y tras la reconquista de los reyes católicos, muchos se quedaron convirtiéndose al cristianismo, así que la mayoría de los andaluces tenemos sangre moruna. Yo además, tengo pinta de moro.

MARICÓN. Mi mejor amigo tenía dieciocho años más que yo, y siempre estábamos juntos. Hasta su mujer lo pensaba.

NEGRO. Yo no. Mi novia. Tuve una novia negra.
Tuve una bicicleta negra y mis amigos se montaban en ella.
Tuve un coche negro, un ford fiesta; y mis amigos también se subían.
Tuve una novia negra y mis supuestos amigos dejaron de hablarme. Los sitios a los que habitualmente iba, me pidieron que por favor no volviera hasta que cambiara de novia.

Así que se de lo que hablo.

En el caso de maná y ese tal Will Sheppard no ha sido racismo, sino que simplemente, no quieren pobres. Conste, que no tengo nada que ver ni con unos ni con otros.


¿Cómo acabará todo ésto?

A mi me pedirán que borre esta entrada, cosa que no pienso hacer. Me gastaré mis buenos dineros pagando abogados, pero esta entrada no se borra.

Al de maná le pedirán que eche (sin hache, porque es de echar) al gorila de la puerta (que será inmediatamente contratado en el bareto de algún otro amiguete) y le pondrán una multa negociada, equivalente a la recaudación de una noche. Algo simbólico y por supuesto, consensuado.

El tal Will Sheppard ese, fundará una ONG en contra de las discriminaciones, y vivirá de las subvenciones públicas el resto de sus días. ¿Apostamos algo?


Pero los bares seguirán discriminando a los pobres, por el simple hecho de ser pobres.


No pasa lo mismo con los puticlubs, putiferios, whiskerias, bares de mujeres rubias, casas de putas o como quieras llamarlas. Allí permiten la entrada a todo aquél que tenga dinero. Si no lo tiene, un amable albanokosovar (como si supiéramos donde está albaniokosovaria) lo acampañará a la salida. Sin hojas de reclamaciones ni pollas.


Es como las corridas de toros. Ese negocio lo llevan los que mandan, pero los que mandan de verdad, no cuatro monos del ayuntamiento. No se va a acabar con las corridas de toros por más que cuatro gatos (entre perroflautas y veganos) armen follón.


Ilusos.


Para acabar, lo siento por ese tal Will Sheppard. A mi me han negado muchas veces la entrada y no voy por ahí llorando a contarlo.

También lo siento por maná maná. Mala suerte que éste os haya salido respondón y con cobertura mediática.

Y por el alcalde, que se ha pronunciado sin antes oir a ambas partes.

El que no me da pena es el mocito feliz de la diputación. El pobre, no es nadie.

___

Todo esto por cierto, ocurrió a las cuatro. De ahí lo de cuatro monos y cuatro gatos.


Ius iocandi.




Y a todo esto, en los comentarios puede opinar quien quiera. Tanto a favor como en contra.


domingo, 14 de agosto de 2016

Antiguo lagar junto a la autovia

Y el caso es que no afecta especialmente al trazado.

Lástima que ahí ya no viva nadie.
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