miércoles, 8 de abril de 2009

Cambiar de profesor de salsa


Cuando con mis compañeros de clase comento que cada cierto tiempo deberían cambiar de profesor de salsa, me miran como pensando ¿nos estás echando? Nada de eso. Yo vivo de los alumnos que tengo, no de los que no tengo. Me interesa tener alumnos porque así puedo llegar a fin de mes.

Por otra parte, mentiría por omisión si no recomendara cambiar de profesor. Yo así lo hice y me ha ido muy bien. De cada profesor o profesora de salsa he aprendido algo. En algunos casos, contradictorio, pero me ha permitido irme formando y ahora puedo transmitir ese conocimiento de años bailando.

Mejor o peor, pero al menos lo intento. No pretendo ser el mejor bailarín (vaya coñazo), sino quien mejor enseña. Lo tengo difícil. Mis profesores de baile han sido excelentes, pero en eso estoy.

Inconvenientes: echas de menos a tus antiguos compañeros, y en los nuevos vas a encontrar un montón de diferencia en el trato. No los mandes a freir monas (to fry female monkeys).


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