sábado, 21 de noviembre de 2015

Fiesta nochevieja 2015 Malaga

Este fin de año y para no perder la costumbre de festejar la nochevieja, nos iremos a la barriada la princesa, por la zona de huelin, aprovechando el sexto aniversario de la peña malaqueña chanquete.

Toda persona que me conozca y le guste la salsa, puede asistir. Es una fiesta privada donde acudirán los socios de la peña y mis conocidos. Nadie más podrá entrar.

Como cada año, vendrán algunos espías de otros sitios de salsa a investigar si todo está correcto y con las licencias correspondientes. Como el resto de años se irán con un canto en los dientes, pues eso es precisamente lo primero que yo pido antes de decidirme por un sitio o por otro para irnos allí de fiesta. Estos pringaos no entienden que en nuestras fiestas no hay interés económico. Todo correcto. Todo legal y sin ánimo de lucro. Cocacolas a uno veinte. ¡A ver si tienes cojones de igualarlo o ni siquiera de acercarte, pringao!

¡Que se jodan! como diría la facha esa de Castellón del partido PePesuno, una tal fabrita la tontita.


Lo que no me gusta de las fiestas de fin de año:
  • Las aglomeraciones. Y mira que desde mucho antes de la navidad, ya está el centro de Málaga abarrotado de gente.
  • Que abusen de los precios. Injustificadamente, añado. No es lógico que una cerveza por ejemplo, cueste la noche de fin de año el triple que la noche anterior o que la noche posterior, simplemente por estar en nochevieja. Cierto que los bares pagan más a los camareros por trabajar esa noche, pero no es menos cierto que esa noche hay muchísimo más clientes con los que hacer caja.
  • La obligación de divertirse. Como borregos. Hay que divertirse en la fiesta de nochevieja o año nuevo o como quieras llamarla, porque todo el mundo se divierte. Para mi por contra, todas las noches son nocheviejas, excepción hecha de la noche de fin de año.

Y lo que si que me gusta del fin de año es el ver:
  • A los hombres disfrazados de Meanas (alias #35matrículas, uno de HerriPePesuna, que quiere ser gestor público de lo que sea) o jefecillos del corte inglés. Sin estar acostumbrados, sin saber llevar traje y mucho menos corbata.
  • A las mujeres con muy poca ropa y unos espectaculares taconazos, que al rato ya van descalzas. También cuando vuelven a casa sin zapatos. Muy elegantes, pero sin zapatos. Algunas, las más inteligentes, llevan unas zapatillas bajas a las que eufemísticamente llaman manoletinas.
  • A los tabaquistas que prometen dejar su pestoso hábito en año nuevo, cuando todo el mundo sabe que no son capaces porque están tan enganchados como los yonkis del resto de drogas.
  • A los gordos entre los que me cuento, haciendo falsas promesas de intentar adelgazar a cuanto menos, hacer algo de deporte. Los más mentirosos, incluso aseguran que van a comenzar a asistir al gimnasio, cuando todos sabemos que si llegan a hacerlo, no se separarán un momento de la máquina de cocacolas del gimnasio.
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No se. A mi me gustan esas situaciones.

Y aquí todos los datos de la fiesta de este fin de año, probablemente la mejor y más barata, aunque sólo para mis amigos:

Si no me conoces, mejor no vengas. Es una fiesta privada. No pierdas el tiempo llamándome para hacerme la pelota. Si no te conozco, no entras. Así de fácil.

¿Que parte de que es una fiesta privada de fin de año o nochevieja no has entendido?

La publico en internet porque la página es mía y me la follo cuando quiero, y porque no tengo otra forma de ponerme en contacto con todas las personas que me conocen.






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